BIENVENIDOS A LA MARCA CARTAGENA 2026 ©

Esta historia comienza mucho antes de las fotos, los turistas y los cruceros. Comienza conla necesidad de volver a vernos. Porque durante años, Cartagena fue contada por otros. Y ahora, al fin, es tiempo de que la contemos nosotros mismos. Esta identidad se pensó, se caminó y se construyó para que los cartageneros nos volvamos a ver.

Entonces empezamos por donde se debe: caminando y conversando. Y sobre todo, escuchando. Anotamos lo que decían los libros, pero también lo que susurraban las esquinas. Y así fuimos entendiendo que esta ciudad no cabe en una sola imagen, pero quizás sí en un mismo sentimiento.

“La esencia de Cartagena

es la del cartagenero”

Katherine Pascuales

«Mildre Cartagena»

EL RETO

Existe la idea de que hay «varias Cartagenas»

Sus contrastes han sido cuestionados. Pero nos encontramos con una verdad que ya estaba ahí: esto no es un defecto, es una consecuencia inevitable de su brillo. Cuando el sol está más alto, la sombra es más profunda. Y revela el volumen, la textura y la verdad de una ciudad viva. Cartagena no está dividida, la une su historia compartida y el carácter de su gente.

Personalidad

Romántica

Siempre idealista, siempre nostálgica.

Añoramos lo que nunca se fue, eso que se siente pero no se ve, la profundidad del horizonte, una nostalgia dorada, el azul rosado de un atardecer.El vaivén de las olas y las palmas, las guayaberas y las faldas, la elegancia de una palenquera, calidez de pueblo con cultura cosmopolita, el que llega y no se enamora es porque nunca fue. Cartagena tiene gracia.

Manifiesto

¿Cartagena o Cartagenas?

Dicen que son dos, por los contrastes que se ven.

 

Pero caminando y conversando, con Sonia y con Ruby, con Luis y Fidel, algo único se siente, que no es tan evidente.

 

Se siente un mismo sol, caluroso, un mismo abrazo de la gente.

 

Un sabor a arroz con coco, a alegría con anís, a pargo frito con limón.

 

Se siente la fuerza, la rebeldía, de la reina de la independencia.

 

Cartagena tiene gracia, y eso sí que es invisible. Cuando te alza el bolero o te vuela el sombrero, la lisura de la brisa no se ve, pero se siente.

 

Y la bulla, la bulla de la champeta y la cumbia, la salsa y el son, se baila en los barrios, las murallas y en la playa.

 

Se siente negra y blanca, mestiza, mulata y parda, el cielo azul rosado sobre un mar verde marrón, son tantos los colores que se acaban combinando.

 

Cartagena es así, de puertas, puertos y corazones abiertos, ella sabe recibir.

 

Cartageneros somos muchos, pero el alma es una sola.

 

Tiene un brillo que deslumbra, que suena, que sabe, que se siente.

Esta es Cartagena.

Cartagena desde siempre.

Lenguaje visual

El alma de la ciudad brilla en su logotipo

Los arcos arquitectónicos evocan historia viva, la estrella de la bandera simboliza su luz, y las letras funcionan como sombra proyectada, porque Cartagena es forma, volumen y presencia.

Lenguaje visual

Dándole cuerpo al alma

La tipografía, la paleta de colores, la iconografía, nacen del espíritu del lugar. Cada trazo tiene raíz en la ciudad. Cada color fue visto antes en una fruta, una bandera, un atardecer. Cada ícono guarda un pedazo de cotidianidad.

Iconografía

Escenas que

todo cartagenero reconoce

Los iconos son elementos cotidianos que narran la bulla, los juegos, el baile, la vida y la historia de una ciudad que nunca deja de brillar. Sus trazos, sencillos y espontáneos, nacieron de sentir y observar el espíritu de Cartagena.

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Creado por: Jaime Uribe & Asociados y la Corporación Turismo Cartagena de Indias.

Todos los derechos reservados © 2026

BIENVENIDOS A LA MARCA CARTAGENA 2026 ©

FEBRERO 2026

Esta historia comienza mucho antes de las fotos, los turistas y los cruceros. Comienza con la necesidad de volver a vernos. Porque durante años, Cartagena fue contada por otros. Y ahora, al fin, es tiempo de que la contemos nosotros mismos. Esta identidad se pensó, se caminó y se construyó para que los cartageneros nos volvamos a ver.

Entonces empezamos por donde se debe: caminando y conversando. Y sobre todo, escuchando. Anotamos lo que decían los libros, pero también lo que susurraban las esquinas. Y así fuimos entendiendo que esta ciudad no cabe en una sola imagen, pero quizás sí en un mismo sentimiento.

“La esencia de Cartagena

es la del cartagenero”

Katherine Pascuales

«Mildre Cartagena»

EL RETO

Existe la idea de que hay «varias Cartagenas»

Sus contrastes han sido cuestionados. Pero nos encontramos con una verdad que ya estaba ahí: esto no es un defecto, es una consecuencia inevitable de su brillo. Cuando el sol está más alto, la sombra es más profunda. Y revela el volumen, la textura y la verdad de una ciudad viva. Cartagena no está dividida, la une su historia compartida y el carácter de su gente.

Alfonso Múnera

Bonifacio «El Bony» Ávila (y familia)

Boris García

Carlos Méndez

Ricardo Chica

Catalina Araújo

Diana Gedeón

Fidel Lottau

Gustavo Tatis

Kathe Pascuales«Mildre Cartagena»

Karen Gómez

Kike Sierra

Luis Carlos «Lucas» Betancurt

Miguel Mora

Luis Towers

Moisés Álvarez K

Monseñor Francisco Múnera

Pedro Espinosa

Ruby Rumié

«El Runner»e hijos

Sonia Mena

Palenqueras

Luis Carlos Betancurt

Jaime Rodríguez

Líderes comunitarios insulares

Danny Cartagena

Personalidad

Cartagena es romántica

Siempre idealista, siempre nostálgica.Añoramos lo que nunca se fue, eso que se siente pero no se ve, la profundidad del horizonte, una nostalgia dorada, el azul rosado de un atardecer.El vaivén de las olas y las palmas, las guayaberas y las faldas, la elegancia de una palenquera, calidez de pueblo con cultura cosmopolita, el que llega y no se enamora es porque nunca fue. Cartagena tiene gracia.

Manifiesto

¿Cartagena o Cartagenas?

Dicen que son dos, por los contrastes que se ven.

 

Pero caminando y conversando, con Sonia y con Ruby, con Luis y Fidel, algo único se siente, que no es tan evidente.

 

Se siente un mismo sol, caluroso, un mismo abrazo de la gente.

 

Un sabor a arroz con coco, a alegría con anís, a pargo frito con limón.

 

Se siente la fuerza, la rebeldía, de la reina de la independencia.

 

Cartagena tiene gracia, y eso sí que es invisible. Cuando te alza el bolero o te vuela el sombrero, la lisura de la brisa no se ve, pero se siente.

 

Y la bulla, la bulla de la champeta y la cumbia, la salsa y el son, se baila en los barrios, las murallas y en la playa.

 

Se siente negra y blanca, mestiza, mulata y parda, el cielo azul rosado sobre un mar verde marrón, son tantos los colores que se acaban combinando.

 

Cartagena es así, de puertas, puertos y corazones abiertos, ella sabe recibir.

 

Cartageneros somos muchos, pero el alma es una sola.

 

Tiene un brillo que deslumbra, que suena, que sabe, que se siente.

Esta es Cartagena.

Cartagena desde siempre.

Lenguaje visual

El alma de la ciudad brilla en su logotipo

Los arcos arquitectónicos evocan historia viva, la estrella de la bandera simboliza su luz, y las letras funcionan como sombra proyectada, porque Cartagena es forma, volumen y presencia.

Lenguaje visual

Dándole cuerpo al alma

La tipografía, la paleta de colores, la iconografía, nacen del espíritu del lugar. Cada trazo tiene raíz en la ciudad. Cada color fue visto antes en una fruta, una bandera, un atardecer. Cada ícono guarda un pedazo de cotidianidad.

Iconografía

Escenas que

todo cartagenero reconoce

Los iconos son elementos cotidianos que narran la bulla, los juegos, el baile, la vida y la historia de una ciudad que nunca deja de brillar. Sus trazos, sencillos y espontáneos, nacieron de sentir y observar el espíritu de Cartagena.

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Todos los derechos reservados © 2026

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FEBRERO 2026

Esta historia comienza mucho antes de las fotos, los turistas y los cruceros. Comienza con la necesidad de volver a vernos. Porque durante años, Cartagena fue contada por otros. Y ahora, al fin, es tiempo de que la contemos nosotros mismos. Esta identidad se pensó, se caminó y se construyó para que los cartageneros nos volvamos a ver.

Entonces empezamos por donde se debe: caminando y conversando. Y sobre todo, escuchando. Anotamos lo que decían los libros, pero también lo que susurraban las esquinas. Y así fuimos entendiendo que esta ciudad no cabe en una sola imagen, pero quizás sí en un mismo sentimiento.

“La esencia de Cartagena

es la del cartagenero”

Katherine Pascuales

«Mildre Cartagena»

EL RETO

Existe la idea de que hay «varias Cartagenas»

Sus contrastes han sido cuestionados. Pero nos encontramos con una verdad que ya estaba ahí: esto no es un defecto, es una consecuencia inevitable de su brillo. Cuando el sol está más alto, la sombra es más profunda. Y revela el volumen, la textura y la verdad de una ciudad viva. Cartagena no está dividida, la une su historia compartida y el carácter de su gente.

Alfonso Múnera

Bonifacio «El Bony» Ávila (y familia)

Boris García

Carlos Méndez

Ricardo Chica

Catalina Araújo

Diana Gedeón

Fidel Lottau

Gustavo Tatis

Kathe Pascuales«Mildre Cartagena»

Karen Gómez

Kike Sierra

Luis Carlos «Lucas» Betancurt

Miguel Mora

Luis Towers

Moisés Álvarez K

Monseñor Francisco Múnera

Pedro Espinosa

Ruby Rumié

«El Runner»e hijos

Sonia Mena

Palenqueras

Luis Carlos Betancurt

Jaime Rodríguez

Líderes comunitarios insulares

Danny Cartagena

Personalidad

Cartagena es romántica

Siempre idealista, siempre nostálgica.Añoramos lo que nunca se fue, eso que se siente pero no se ve, la profundidad del horizonte, una nostalgia dorada, el azul rosado de un atardecer.El vaivén de las olas y las palmas, las guayaberas y las faldas, la elegancia de una palenquera, calidez de pueblo con cultura cosmopolita, el que llega y no se enamora es porque nunca fue. Cartagena tiene gracia.

Manifiesto

¿Cartagena o Cartagenas?

Dicen que son dos, por los contrastes que se ven.

 

Pero caminando y conversando, con Sonia y con Ruby, con Luis y Fidel, algo único se siente, que no es tan evidente.

 

Se siente un mismo sol, caluroso, un mismo abrazo de la gente.

 

Un sabor a arroz con coco, a alegría con anís, a pargo frito con limón.

 

Se siente la fuerza, la rebeldía, de la reina de la independencia.

 

Cartagena tiene gracia, y eso sí que es invisible. Cuando te alza el bolero o te vuela el sombrero, la lisura de la brisa no se ve, pero se siente.

 

Y la bulla, la bulla de la champeta y la cumbia, la salsa y el son, se baila en los barrios, las murallas y en la playa.

 

Se siente negra y blanca, mestiza, mulata y parda, el cielo azul rosado sobre un mar verde marrón, son tantos los colores que se acaban combinando.

 

Cartagena es así, de puertas, puertos y corazones abiertos, ella sabe recibir.

 

Cartageneros somos muchos, pero el alma es una sola.

 

Tiene un brillo que deslumbra, que suena, que sabe, que se siente.

Esta es Cartagena.

Cartagena desde siempre.

Lenguaje visual

El alma de la ciudad brilla en su logotipo

Los arcos arquitectónicos evocan historia viva, la estrella de la bandera simboliza su luz, y las letras funcionan como sombra proyectada, porque Cartagena es forma, volumen y presencia.

Lenguaje visual

Dándole cuerpo al alma

La tipografía, la paleta de colores, la iconografía, nacen del espíritu del lugar. Cada trazo tiene raíz en la ciudad. Cada color fue visto antes en una fruta, una bandera, un atardecer. Cada ícono guarda un pedazo de cotidianidad.

Iconografía

Escenas que

todo cartagenero reconoce

Los iconos son elementos cotidianos que narran la bulla, los juegos, el baile, la vida y la historia de una ciudad que nunca deja de brillar. Sus trazos, sencillos y espontáneos, nacieron de sentir y observar el espíritu de Cartagena.

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FEBRERO 2026

Esta historia comienza mucho antes de las fotos, los turistas y los cruceros. Comienza con la necesidad de volver a vernos. Porque durante años, Cartagena fue contada por otros. Y ahora, al fin, es tiempo de que la contemos nosotros mismos. Esta identidad se pensó, se caminó y se construyó para que los cartageneros nos volvamos a ver.

Entonces empezamos por donde se debe: caminando y conversando. Y sobre todo, escuchando. Anotamos lo que decían los libros, pero también lo que susurraban las esquinas. Y así fuimos entendiendo que esta ciudad no cabe en una sola imagen, pero quizás sí en un mismo sentimiento.

“La esencia de Cartagena

es la del cartagenero”

Katherine Pascuales

«Mildre Cartagena»

EL RETO

Existe la idea de que hay «varias Cartagenas»

Sus contrastes han sido cuestionados. Pero nos encontramos con una verdad que ya estaba ahí: esto no es un defecto, es una consecuencia inevitable de su brillo. Cuando el sol está más alto, la sombra es más profunda. Y revela el volumen, la textura y la verdad de una ciudad viva. Cartagena no está dividida, la une su historia compartida y el carácter de su gente.

Alfonso Múnera

Bonifacio «El Bony» Ávila (y familia)

Boris García

Carlos Méndez

Ricardo Chica

Catalina Araújo

Diana Gedeón

Fidel Lottau

Gustavo Tatis

Kathe Pascuales«Mildre Cartagena»

Karen Gómez

Kike Sierra

Luis Carlos «Lucas» Betancurt

Miguel Mora

Luis Towers

Moisés Álvarez K

Monseñor Francisco Múnera

Pedro Espinosa

Ruby Rumié

«El Runner»e hijos

Sonia Mena

Palenqueras

Luis Carlos Betancurt

Jaime Rodríguez

Líderes comunitarios insulares

Danny Cartagena

Personalidad

Cartagena es romántica

Siempre idealista, siempre nostálgica.Añoramos lo que nunca se fue, eso que se siente pero no se ve, la profundidad del horizonte, una nostalgia dorada, el azul rosado de un atardecer.El vaivén de las olas y las palmas, las guayaberas y las faldas, la elegancia de una palenquera, calidez de pueblo con cultura cosmopolita, el que llega y no se enamora es porque nunca fue. Cartagena tiene gracia.

Manifiesto

¿Cartagena o Cartagenas?

Dicen que son dos, por los contrastes que se ven.

 

Pero caminando y conversando, con Sonia y con Ruby, con Luis y Fidel, algo único se siente, que no es tan evidente.

 

Se siente un mismo sol, caluroso, un mismo abrazo de la gente.

 

Un sabor a arroz con coco, a alegría con anís, a pargo frito con limón.

 

Se siente la fuerza, la rebeldía, de la reina de la independencia.

 

Cartagena tiene gracia, y eso sí que es invisible. Cuando te alza el bolero o te vuela el sombrero, la lisura de la brisa no se ve, pero se siente.

 

Y la bulla, la bulla de la champeta y la cumbia, la salsa y el son, se baila en los barrios, las murallas y en la playa.

 

Se siente negra y blanca, mestiza, mulata y parda, el cielo azul rosado sobre un mar verde marrón, son tantos los colores que se acaban combinando.

 

Cartagena es así, de puertas, puertos y corazones abiertos, ella sabe recibir.

 

Cartageneros somos muchos, pero el alma es una sola.

 

Tiene un brillo que deslumbra, que suena, que sabe, que se siente.

Esta es Cartagena.

Cartagena desde siempre.

Lenguaje visual

El alma de la ciudad brilla en su logotipo

Los arcos arquitectónicos evocan historia viva, la estrella de la bandera simboliza su luz, y las letras funcionan como sombra proyectada, porque Cartagena es forma, volumen y presencia.

Lenguaje visual

Dándole cuerpo al alma

La tipografía, la paleta de colores, la iconografía, nacen del espíritu del lugar. Cada trazo tiene raíz en la ciudad. Cada color fue visto antes en una fruta, una bandera, un atardecer. Cada ícono guarda un pedazo de cotidianidad.

Iconografía

Escenas que

todo cartagenero reconoce

Los iconos son elementos cotidianos que narran la bulla, los juegos, el baile, la vida y la historia de una ciudad que nunca deja de brillar. Sus trazos, sencillos y espontáneos, nacieron de sentir y observar el espíritu de Cartagena.

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Lenguaje visual

Dándole cuerpo al alma

La tipografía, la paleta de colores, la iconografía, nacen del espíritu del lugar. Cada trazo tiene raíz en la ciudad. Cada color fue visto antes en una fruta, una bandera, un atardecer. Cada ícono guarda un pedazo de cotidianidad.